noviembre 07, 2017

“Una mentira repetida muchas veces se convierte en una gran verdad...”(VL)

*-TBJM/Psychic Lips (2017)-*

*-TBJM/My Poor Heart (2017)-*




*-TBJM/Breadcrumbs of Insanity(2017)-*

*-TBJM/Why Bother?(2017)-*




*-TBJM/Who Dreams of Cats?(2017)-*

*-TBJM/Hold That Thought(2017)-*




*-TBJM/My Love (2017)-*

*-TBJM/Skin And Bones(2017)-*




*-TBJM/2012-2013 Sessions-*








*-AN-*


















noviembre 06, 2017

Rio Negro (Argentina): a seis años de la desaparición de Daniel Solano.....



Seis años se cumplen desde la desaparición forzada de Daniel Solano, ocurrida el 6 de noviembre de 2011. Las actividades por el aniversario de su desaparición empezaron el viernes 3 en el acampe frente al Juzgado N° 30 de Choele Choel y continuaron este domingo con actividades artísticas.

Daniel tenía 23 años al momento de su desaparición. Había llegado de Tartagal, Salta, para trabajar en la cosecha de manzanas para la multinacional Expofrut. Descubrió una estafa a cientos de trabajadores rurales y cuando empezó a organizar el reclamo, le tendieron una trampa, se lo llevó la policía del boliche Makuba y nunca más se supo de él.

El Estado ha jugado un rol de encubrimiento. En la causa judicial, que ha tenido todo tipo de vericuetos, la jueza Bosco y el fiscal Flores fueron apartados por no haber hecho lo suficiente para dar con el paradero de Solano. Finalmente fueron imputados siete policías, aunque siguen en libertad, trabajando y portando armas. Y no se ha avanzado un ápice con respecto a los responsables intelectuales de la desaparición, puesto que para avanzar en el punto debería investigarse a las patronales frutícolas.

Estas amasan sus fortunas sobre la base de condiciones atroces de explotación de sus obreros. La desaparición de Solano ha actuado como un mensaje de intimidación contra el superexplotado proletariado rural.

El Estado retacea incluso los fondos para buscar a Solano en un jagüel en el campo La Manuela, donde se presume que podría estar el cuerpo.

Así las cosas, los avances en la causa -cuyo juicio empezaría a sustanciarse en febrero de 2018- obedecen a la lucha de sus familiares y de las organizaciones sociales, políticas y de Derechos Humanos. Su familia ha dirigido recientemente una carta a la familia Maldonado remarcando los puntos comunes entre ambos casos.

El Partido Obrero denuncia la complicidad estatal detrás de este caso. Todos los intervinientes, desde la justicia, pasando por los policías, los empresarios y el poder de turno, han operado a favor del deterioro de la causa. Deben estar en el banquillo de los acusados.

Juicio y castigo a los culpables materiales e intelectuales de la desaparición forzada de Daniel Solano.

Fuente: http://www.po.org.ar


*-Daniel Solano/Golondrina Ausente-*

noviembre 05, 2017

Agustín Tosco: el hombre del mameluco......

Y de pronto, lo esperado, algo azul trepa la cima. Son todos los mamelucos, que corren como la brisa, y salen de todas partes y se acaba la mentira y van o mueren cantando, cada cual tasa su vida. (José Carbajal-Los Olimareños)


Cuando desde el gobierno de Macri, se impulsa una Reforma Laboral, retrógrada, reaccionaria, que ataca las conquistas de la clase obrera, se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de Agustín Tosco, el 5 de noviembre de 1975, cuando se encontraba en la clandestinidad, porque el gobierno de Isabelita Perón había decretado su detención, la Triple A lo había condenado a muerte y su gremio Luz y Fuerza había sido intervenido por el Ministerio de Trabajo.

Pensamos, que por la dimensión de su figura, merece que lo recordemos en distintos aspectos de su vida, y eso es lo que intentaremos. Para eso hagamos un ejercicio de memoria de algunos aspectos de su vida.

Fue un dirigente sindical combativo, clasista, honesto, solidario, democrático. Hizo un culto de la Unidad, y el respeto a la Pluralidad de ideas, posiciones, y acciones

Mantuvo su militancia y demostró entereza cuando fue perseguido y detenido en varias ocasiones, hasta que la muerte lo encontró en la clandestinidad, cuando tenía orden de captura dictada por la presidenta Isabel Martínez de Perón y estaba condenado a muerte por la Triple A. “Fui detenido por primera vez en Misiones, durante una semana de 1957, por una huelga en defensa de los compañeros de Luz y Fuerza. Luego todo empezó en el 69. Me detuvieron por 48 horas, días antes del Cordobazo, en el barrio Clínicas. Después del levantamiento estuve preso siete meses en La Pampa y en Rawson. Más tarde fui detenido otro par de veces; una vez que atacaron el sindicato a balazos, y luego del Viborazo, en abril del 71, lo que motivó mis once meses en Devoto y el resto en Rawson”.

A pesar de todo eso, no pudieron quebrarlo, no se vendió, ni se alquiló a los patrones y políticos del poder económico.

Se definía como “marxista-socialista”, “los fundamentos que tengo están elaborados en base al materialismo dialéctico, y en lo político estoy por la unidad de las fuerzas de la distintas tendencias, sin discriminaciones ideológicas”.

Se pronunció por una sociedad sin explotadores ni explotados, con posiciones antiimperialistas, antidictatoriales e internacionalistas.

Ante la consulta de ¿Cuál revolución es la que propugnaba?, no vaciló en responder: “En realidad la única revolución posible es la que cambie la propiedad de los medios de producción y de cambio, ahora en manos de entes privados y privilegiados, para colocarlos en manos del pueblo. Es la revolución socialista, con sus características y su desarrollo histórico según las condiciones nacionales de cada país”.

Y para que no quedaran dudas de sus posturas declaró “nosotros queremos rescatar los medios de producción y de cambio que están en manos de los consorcios capitalistas -fundamentalmente de los monopolios- para el pueblo. Nuestro punto de vista es que deben desaparecer las clases y que debe existir una clase: la de quienes trabajan. Y no como ahora, que existen: la de los explotados que trabajan y la de los explotadores que sólo viven del esfuerzo de los demás”.

Acordó con dirigentes sindicales con los cuales tenía serías diferencias, la convocatoria al paro con movilización del 29 de mayo de 1969, que culminaría en el Cordobazo. Compartió con los comunistas la construcción de la Comisión Nacional Intersindical y el Encuentro Nacional de los Argentinos, apoyó la candidatura peronista de Atilio López para la vicegobernación de Córdoba en 1973, impulsó y participó en los Plenarios Antiburocráticos junto a numerosos gremialistas combativos, y se sumó entusiastamente a los Congresos del Frente Antiimperialista y por el Socialismo (FAS), que impulsaba entre otros el ERP-PRT. En tanto que su abogado y amigo fue el radical Hipólito Solari Irigoyen.

Uno de los principales ejes de su accionar en el gremio, fue la práctica de la Democracia Obrera, y la definió sin dejar dudas: “Ya sea en el terreno institucional, en el de la resistencia e incluso en la clandestinidad, no hay otra relación posible que la democracia de bases. Es decir el contacto directo entre los trabajadores y sus representantes o dirigentes. La concienciación a nivel de bases. La reciprocidad del intercambio de opiniones. Las asambleas generales, las de sectores, las de unidades de trabajo. Claro que hay diferencias para una situación institucional, de resistencia o de clandestinidad. Pero en definitiva en el terreno del sindicalismo, nada es válido, sin la democracia de bases y la consecuente reciprocidad entre las bases y las direcciones. En todos los casos de manera tal que las bases sean las que decidan como protagonista de la vida y de los objetivos de su organización”.

Enfrentó y denunció a los burócratas sindicales, a quienes en aquellos años sesenta y setenta se los llamaba “participacionistas, colaboracionistas o adaptacionistas”, que se movían en forma dependiente y referencial al poder empresarial, político o militar. Supo decir que eran “los que esperan que crezca el costo del nivel de vida para pedir aumento de salarios” y que terminaban conformándose en la práctica con el aumento de salarios que la Secretaría de Trabajo o el Ministro de Economía autorizaban.

“Las victorias más importantes y valiosas son las que se obtienen sobre las propias debilidades. A partir de allí todo es posible. Lo que va contra uno mismo, lo que choca contra el propio ser es lo que destruye. Por eso también Ulises Mc Daniel desde la prisión de San Quintín, se afirmaba así mismo al exclamar: "Si alguna vez quebraran mis troncos / o claudicara junto a mis Compañeros / Este juramento me matará". (Penal de Villa Devoto, 19 de diciembre de 1971)

Autor: Leónidas Ceruti (Historiador)
Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Agustin-Tosco-El-hombre-del-mameluco








noviembre 01, 2017

Entrevista al sociólogo Christian Ferrer...... (Por Ana Wajszczuk)

“En nuestros días, las redes informáticas se han ajustado a las ciudades como el nailon a la piel.” Internet apenas empezaba a convivir con la cotidianeidad, y Christian Ferrer ya hacía tiempo que escribía, como en esta cita de su ensayo Mal de ojo (1997), sobre las avanzadas desplegadas por la “matriz técnica” del mundo contemporáneo donde vivimos, con una mirada que tiene el rigor del abordaje histórico pero también la capacidad de la poética de iluminar zonas oscuras. Quince años y varios libros después –entre ellos otros ensayos indispensables sobre filosofía de la técnica como Cabezas de tormenta (2004) o La suerte de los animales (2009) pero también compilaciones sobre pensamiento libertario y biografías como la del escritor Raúl Barón Biza–, con la reciente aparición de El entramado. El apuntalamiento técnico del mundo, una nueva colección de sus ensayos publicado por Ediciones Godot, Ferrer vuelve a hacer del pensamiento sobre la técnica un viaje revelador hacia el corazón de nuestra época. Ensayista y sociólogo, definido muchas veces como anarquista –un tema sobre el cual sabe como pocos–, rara avis entre los profesores de la Universidad de Buenos Aires (donde sus alumnos de la cátedra de Informática y Sociedad son legión), es también parte del grupo editor de la revista Artefacto. Pensamientos sobre la técnica. Entrar en sus ensayos –por donde se pasea la voluntad de “decir verdades implacables” de Schopenhauer y la crítica técnica de Lewis Mumford, tanto Heidegger como los ecos de Guy Debord– es entrar en la zona áurea de nuestra modernidad técnica, donde “toda última tecnología se propaga junto a una buena nueva”, y poder vislumbrar mas allá de la ilusión inevitable que sus juguetes nos provocan.


ENTREVISTA> ¿Cómo surgieron estos ensayos y la posibilidad de compilarlos?
Christian Ferrer: Son diferentes artículos, algunos inéditos, con aproximaciones a cuestiones sobre la técnica, un tema sobre el cual me debo un libro más general. Conciernen a un momento de la historia humana en el cual las personas viven en un mundo maquillado técnicamente, en una burbuja inmunizadora. Fuera de esa burbuja puede haber un mundo o no, eso carece de sentido para quien vive dentro, porque fuera de ese mundo protegido técnicamente no se podría sobrevivir.

¿A eso te referís cuando decís que la “matriz técnica” donde vivimos produce una inmunización?
Sí. La matriz técnica produce vulnerabilidad, esto es, inmunización, pues sin las comodidades, los entretenimientos, la farmacología, los espectáculos, en fin, las excitaciones programadas, nadie podría sostener su personalidad ni su cuerpo. No es solamente síntoma de progreso, o de mejoría en la calidad de vida, o promesa de resolución de antiguos problemas de la humanidad. El progreso técnico no solo coloca al ser humano en una posición dependiente de esos procesos sino, además, lo vuelve vulnerable a cualquier forma de vida que no esté organizada en función de ellos. En otras palabras, los hombres de las cavernas sufrían mucho menos que nosotros.

Podría pensarse en una lectura a vuelo de pájaro que sos un ludita o estás en contra del “progreso”…
No, al revés, a mí no me incomodan las máquinas, son necesarias, son en muchos casos sorprendentes. Y en otros traen aparejadas confortabilidades que hacen la vida más sencilla. Pero soy consciente de que alguien paga el costo, y no es el usuario. Así como quien degustaba una taza de café en el siglo XVIII y era un perfecto iluminista muy racional, carecía, sin embargo de conciencia de que los costos los pagaban los esclavos haitianos que producían el azúcar; de la misma manera quien usa un teléfono celular o una tableta hoy en día no quiere tener conciencia de que los minerales estratégicos necesarios para fabricar esos aparatos se consiguen al precio del trabajo semi-esclavo en el Congo, en medio de una guerra civil con bandas armadas que hacen trabajar a la población a la fuerza. El no saber cuál es el costo del progreso es una precondición para usar las máquinas.

“Las interconexiones de la actualidad suponen un pacto mutuo: yo hago como que estoy vivo y quiero que vos me lo confirmes. Entre otros usos, Facebook sirve para eso.”

¿Y bajo qué otras condiciones generales ves que se vive dentro de esta burbuja técnica?
Me parece que nunca como hasta ahora hemos estado más quietos gracias a la tecnología. Todos experimentamos sensaciones de movilidad permanente porque estamos interconectados “al mundo” o haciendo conexión entre puntos de partida y de llegada, ida y vuelta. Pero estamos quietos en nuestros trabajos, en nuestros hogares. Lo que antes se llamaba el “tiempo de ocio”, el tiempo que nos “libera” el proceso laboral, hoy ha sido secuestrado por las interconexiones de la red informática. Pero no sé si la “conexión”, por sí misma, es algo valioso. Recuerdo que, en mi infancia, en todos los barrios existían los radioaficionados. Tipos que se pasaban todo el día tratando de hacer conexión con algún otro que vivía lejísimo. Su gran logro era poder decir “me conecté con uno de Australia”. ¿Y todo para qué? Para hacer “conexión”, no había otro motivo. Las interconexiones de la actualidad suponen un pacto mutuo: yo hago como que estoy vivo y quiero que vos me lo confirmes. Entre otros usos, Facebook sirve para eso.

Todo esto bombardeado, como decís, por el “terrorismo de la publicidad”: somos ilimitados, estamos conectados todo el tiempo, todos juntos, en todos lados….
¿Y por qué razón habría que estar conectado todo el tiempo? Quizás porque las desdichas de la vida son muy intensas e ineludibles. Las frustraciones derivadas de la vida laboral, de las fricciones familiares, de la monotonía matrimonial, la soledad, el tedio… esos viejos y persistentes problemas de la Modernidad, no han sido resueltos. Ese malestar equivale a la carcoma. Por lo tanto, todo proceso técnico que prometa no solo potenciar el cuerpo sino además resolver problemas de soledad tiene que resultar agradable a los “usuarios”. Hay cientos de millones de personas en el mundo conectados a las redes y sus vidas se pierden en ajetreos olvidables. Hay que trabajar duramente, hay que luchar por conseguir algún tipo de honor, no se dispone de más aventuras que las que proponen la industria del turismo o la del espectáculo, así que la interconexión concede una ilusión de participación, de colaboración. Tener mil amigos, participar de corrientes de opinión, enviar maldiciones a todo tipo de blogs, ser uno más de los cientos de miles de lectores de publicaciones on-line, y así. Pero el número no dice nada. Tal parece que lo importante hoy es emitir “opinión”, que es un género dominante en las redes sociales. Estamos obligados a ser emisores de “información”, todo el tiempo.

Pero sin embargo algunas posibilidades que se ven en las redes sociales podrían estar en consonancia con ideales libertarios: su protagonismo en las rebeliones de Oriente Medio, Global Noise… Hay una idea de que ahora que existen estas posibilidades tecnológicas la gente común tiene un cierto poder.
En verdad, si lo que molesta es el “sistema” tal cual lo conocemos, derrumbarlo es una cosa muy fácil. Basta con dejar de pagar impuestos, o bien sacar todo el dinero de los bancos, o dejar de consumir. Pero nadie, ningún “indignado”, ningún protestón, quiere hacer eso. Además, es necesario estudiar con detenimiento las situaciones históricas en las cuales la tecnología pareciera funcionar como ariete de emancipación. Un “indignado” español, o argentino, un talibán que se comunica con sus cofrades, un salafista en Egipto, un guerrillero checheno… el hecho de que todos usen Twitter, correo electrónico y abran una cuenta de Facebook no los unifica. Me parece que aquellos que anudan todas estas experiencias políticas en un solo matete no saben ni de política ni de historia. En otras palabras, superponen la mística de la tecnología a los acontecimientos, que es una forma de desconocerlos. No desmerezco ni minimizo las posibilidades libertarias que este tipo de tecnologías traen aparejadas, pero no determinan el desarrollo de una situación política. Esa “mística” es una tradición moderna, y eso ha sucedido ya con el telégrafo, el cable submarino y la televisión, de las cuales se esperó que promovieran no solo la interconexión de poblaciones, sino también su “mejoramiento” moral y político.

“A menor fortalecimiento espiritual, mayor necesidad de blindaje técnico”.

Con respecto al cuerpo, un tema recurrente en los ensayos es la pornografía, que ligás a las revoluciones culturales de los años 60. ¿Cuál es el vínculo?
La pornografía es la industria de mayor crecimiento exponencial en Internet. Eso no es un dato menor. Su mensaje, entre tantos otros, pero uno muy poderoso, es el de felicidad compartida. Allí no hay conflicto, no hay tristeza, incluso si aparece el marido cornudo se integra a la felicidad general. Propone ilusoriamente, al menos para la platea masculina, un uso del cuerpo que equivale a la felicidad. Con respecto a las demandas de los años 60, su móvil era desembarazarse de las restricciones a que eran sometidos los afectos y la sexualidad. Se pretendía proclamar una especie de “derecho natural al placer”. En esos años se estableció una plataforma giratoria a la cual todavía estamos subidos, pero como efecto invertido de esas demandas, se desplegó un discurso paradojalmente “juvenilista”. Se intensifica un mandato social que propone experimentar el presente de la forma más placentera posible, pero eso también supone exhibir antes los demás una vida emocional y sexual satisfactoria, y entonces hay que dar pruebas continuas de deseabilidad. Como es difícil cumplir con ese requisito, la angustia, los problemas de “autoestima”, se acrecientan, y para compensar a los desfavorecidos en la lucha por ocupar posiciones en el “mercado del deseo”, todo tipo de industrias modeladoras del cuerpo y la imagen personal hacen su agosto.

Es un momento histórico donde decís que el sexo es “salud y obligación”.
Aparentemente, nunca como ahora, por lo menos en la época moderna, ha habido tantas posibilidades de mantener relaciones afectivas entre personas con tanta libertad. Y sin embargo las personas no se sienten a gusto con sus propios cuerpos, no parecen confiar en sus posibilidades emocionales, no parecen entregarse jubilosamente. Basta con pensar en la importancia hoy en día de la cirugía estética, las dietas, el gimnasio, el consumo de todo tipo de medicamentos destinados a estabilizar los estados de ánimo, el asesoramiento sexológico, como si fuera preciso aplicar, desde un exterior, inyecciones de vida, o potenciadores del cuerpo, una suerte de blindaje de tipo técnico, para que la persona pueda sostener su cuerpo frente a los demás. Se pretende capturar la mirada de los otros para poder afirmar “estoy vivo”. Es el mundo de la frustración permanente.

En ese sentido, la “confortación” espiritual se transformó en el “confort” tecnológico.
Como la formación espiritual es precaria, cuando las personas se hallan a sí mismas en contextos dolorosos o frustrantes, se derrumban. Y entonces requieren de ayuda técnica, sea la farmacología, la cirugía estética, la constante oferta de espectáculos, o la conexión al ciberespacio. A menor fortalecimiento espiritual, mayor necesidad de blindaje técnico.

“La matriz técnica produce vulnerabilidad, esto es, inmunización, pues sin las comodidades, los entretenimientos, la farmacología, los espectáculos, en fin, las excitaciones programadas, nadie podría sostener su personalidad ni su cuerpo.”

En tus ensayos no te preguntás cómo influyen las tecnologías sino en qué historicidad se van inscribiendo y se van haciendo imprescindibles. ¿Cómo historizás la aparición de este momento de aceleración supertecnológica?
Para que existiera la televisión, o el cine, no bastó con la invención del aparato técnico, se necesitaban enormes transformaciones de la subjetividad que son muy previas. Por ejemplo, la construcción de la ciudad moderna como una metrópolis inabarcable por la experiencia, la proliferación de ilustraciones en las revistas, el uso de todo tipo de artefactos ópticos. Se necesitó además, acostumbrar a las personas a que el mundo no se les presentara de forma inmediata sino mediatizada. Y también se necesitó disponer de una fe perceptual en que lo que aparece en televisión es mas verdadero que lo que antes se mostraba de otra manera. Lo mismo pasa con Internet: no es posible conectarse si primero no se hubiera elevado la categoría de información a estatuto de saber. Más importante quizás, la categoría conceptual de “representación”, tanto en política como en el arte y el consumo de espectáculos, se volvió el modo de comprender nuestra relación con “la verdad”.

Y eso no es nuevo…
No, para nada, es un proceso que proviene del siglo XIX, la unificación del mundo mediante procesos comerciales y tecnológicos. El ideal de Internet, en última instancia, es el modelo “Benetton” de la década de 1990, una sociedad global donde todos los habitantes del mundo se entienden entre sí. Pero primero tiene que haber un cierto grado de aplanamiento antropológico para facilitar la interconexión, algo que también concernió a la unificación de pesos y medidas en el siglo XIX, sin la cual la expansión del capitalismo hubiera sido muy lenta.

¿Y cómo nace Internet, como decís, como una “voluntad de poder en sí misma”?
Es un fenómeno de masas, pero asimismo es un vehículo acelerador del capitalismo y del control sobre la población. Un gran movilizador de las finanzas, puesto que se amplía la esfera del consumo. Voluntad de poder significa que es voluntad de voluntad, que se potencia a sí misma. El cristianismo, cuando se expandió por el mundo, a través de la evangelización y la conquista, era una voluntad de poder en movimiento. La televisión en su momento también lo fue. Son fenómenos en los cuales se expanden e intensifican el control, el afán de lucro y la extroversión de las psicopatologías de masa. Es necesaria una mirada menos ingenua sobre las máquinas y los procesos técnicos, una mirada no ajena a la curiosidad pero también escéptica y alerta. ¿Qué ocultan, qué sostienen los aparatos? Esa es la pregunta que me parece importante.


Fuente:https://losinrocks.com/entrevista-al-soci%C3%B3logo-christian-ferrer-d4b62111913