junio 23, 2018

Huelga simbólica (Argentina 25 de Junio 2018)...





Por Roberto García
Fuente: http://www.perfil.com


Feriado no laborable el lunes próximo, sin escarapela ni bandera, aunque más de uno describa la jornada como un paro general. Y haya carroñeros intelectuales que cobren la autoría. Más bien, es un compensatorio al luto que hace pocas horas produjo la última tristeza futbolística. 

Mate y medias lunas para un asueto masivo –no habrá transporte– que la CGT asumirá como respaldo a su enciclopedia de reclamos, a su resistencia a la política económica por medio de una conducción más negociadora que violenta. Probablemente, este lunes la escasa voluntad laboral del gentío prevalezca sobre el interés de los sindicatos: nadie pierde la oportunidad de faltar al trabajo sin costo. Sobre todo, cuando la protesta, silenciosa y pacífica, viene envuelta por la complicidad societaria de la izquierda beligerante, la de Hugo Moyano y su compañía camionera de obreros y empresas, y a los grupos sociales que responden a un Papa irascible, hoy indignado con Macri por la cuestión del aborto (a pesar de que le dio audiencia a tres enviados, Triaca, Stanley y Vidal) y del grupo Clarín que, a su juicio, induce a la dictadura y bendijo esa iniciativa. Incurrió Francisco, sin embargo, en expresiones impropias y ofensivas para quienes piensan distinto: tal vez como Macri deba requerir a expertos en comunicación más eficientes. Día de palomas, entonces, para quedarse en casa y completar el fin de semana largo, con la meteorología prometiendo clima benigno, ligeramente soleado, 14 grados de promedio (En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires). Por si todo esto no alcanzara, ninguna condicionalidad del FMI cuestiona la ausencia general al trabajo ni la pérdida de recursos. Y queda la esperanza de vencer a Nigeria: Argentina potencia. 

Se comprende la paz. Antes de este paro simbólico, CGT y jefatura de Gabinete han convenido una resurrección de fondos de las obras sociales para los sindicatos, la “nuestra”, como suelen señalar sus dirigentes. Unos 4.500 millones que hasta ahora, como también en tiempos de Cristina, era la “nuestra” para el Gobierno. Promesas anunciadas que en más de una ocasión no se cumplieron. Ahora hay otra expectativa. Tanta que Moyano aceleró con su patronal la semana pasada una cifra que lo habilitó para voltear su propia huelga a “la brasileña” bloqueando a todo el país y disimularse entre los que se quejan de palabra el lunes. Así evita, también, protagonizar una rebelión. Y hasta incluye una jactancia: se burla de los otros gremios que firmaron por el 15% (en rigor, ninguno, todos obtuvieron varios puntos más) a los que acompaña en el paréntesis laboral solo por solidaridad de género. 

Un diferente que presume haber logrado 25% de aumento por las amenazas combativas de su hijo y cierta permisividad de la cámara que lo reúne con las empresas. Parece olvidar un complemento: ese incremento se otorgará en tres etapas, por lo menos un trimestre, con lo cual la alta inflación venidera reducirá esa suba salarial a por lo menos un 20%. Ni más ni menos que otros sindicatos. Pero su marketing de venta revela más talento que el de sus colegas (hasta se permite repetir que sus afiliados conservarán la vigencia de sus ingresos). 

Prócer. No es nueva su movida ni difiere de otras negociaciones paritarias que tuvo durante el gobierno macrista: basta recordar que fue el primero en correr a sacarse una foto y suscribir, en su momento, un alza salarial del 23% cuando la Casa Rosada se desvelaba por conceder ese porcentaje como techo. Su ejemplo cundió: todo el resto de la CGT se alineó con el gradualismo y la pérdida del poder adquisitivo. Un prócer. 

Es cierto, sin embargo, que desde entonces su relación con el Presidente se deterioró: planean sobre su cabeza, empresas y familia, causas judiciales que atribuye al impulso del Gobierno. Reconoce, además, que el ingeniero lo incluyó en una lista de indeseables a pesar de sus amores furtivos del pasado. Pero, festeja, a él no le encontraron ninguna offshore ni figura en los Panamá Papers. Igual su destino sigue en suspenso. Tampoco su táctica para no alborotar las calles se aleja de otros sectores más radicalizados, hoy bajo su ala o sometidos al arbitrio vociferante del hijo Pablo, tan alabado por el vocero papal Juan Grabois (no se entiende, sin embargo, la razón por la cual el Pontífice lo ha recibido al vástago demandante y siempre se ha negado a entrevistarse con el padre). 

Quienes fueron afines a Cristina duermen el músculo movilizador, sin duda a la espera de los gestos dadivosos de Carolina Stanley, más desde que el FMI dice contemplar la asistencia a los más vulnerables. Hasta la izquierda recalcitrante se limita, teme por las derivaciones de la crisis cambiaria y, por ahora, de la revolución anunciada cientos de veces les alcanza con entonar El cóndor pasa. 


 


Puertas adentro. Curiosamente, el Gobierno no vive esta contingencia como una ventaja, con la alegría transitoria de que la protesta quedó unificada –por lo menos, el próximo lunes– bajo la tutela del bloque cegetista más propenso a la transacción. O, quizás para la tribuna, reitera que el paro no sirve para nada y que podría no homologarle el acuerdo a los camioneros. Extraña el fenómeno en una administración que, en el fondo de la tabla, le atribuye sus desgracias a acontecimientos externos o a la maledicencia peronista, no reconoce defectos y es capaz de sostener lo bien que estaba el país con el dólar frenado para que las pymes importaran maquinaria hace apenas dos meses, y lo bien que está ahora con un dólar mucho más alto para que las economías regionales puedan exportar. 

Quienes visitan al Presidente lo ven menos atlético pero entusiasta, sin percatarse de esas discordancias, convencido de que Luis Caputo le produjo el mayor aporte a su gestión por recomendarle el delivery del FMI y la inédita excepción conseguida por la velocidad y la magnitud del envío. Casi con orgullo habla de ese recién venido a su entorno que, igual que en otros gobiernos, saltó de un vasto círculo menor (aunque proveniente del mismo colegio  Cardenal Newman, y pariente de su mejor amigo) a un diminuto redondel privilegiado. Más de uno semeja esta confianza y simpatía en el ascenso del héroe a la conmoción que Amado Boudou provocó en el matrimonio Kirchner cuando le sugirió estatizar las AFJP. Otras tendencias, otros ámbitos, otros personajes, otra plata, el mismo poder. 










junio 14, 2018

Retrato de (Mauricio Macri) un inútil.......

(Macri-Messi)


#Fuente: http://www.nuestrasvoces.com.ar/mi-voz/retrato-de-un-inutil/
#Por: R.P.Browne
www.artnew.rpbrowne.com/index.php/secundario-de-varones/

www.rpbrowne.com



Un inútil es alguien no apto para ejercer un determinado rol o función. Desde la mirada común, es alguien que no puede utilizar la inteligencia en forma práctica cuando las circunstancias lo demandan; por carecer de ésta o por su imposibilidad de aplicarla. A quienes recordamos las patéticas apariciones televisivas del último De La Rúa declarando que esperaba que se produjera un milagro “pero el milagro no llega”, nos corrió frío por la espalda mirando al Presidente vender lamparitas LED. Apenas días después oficializó el salvataje del FMI. Más allá de las políticas y algunos rostros repetidos, las circunstancias, el país, y otra multitud de factores algo diferentes, definitivamente hay un rasgo que comparten ambos Presidentes: su inutilidad.

A quienes recordamos las patéticas apariciones televisivas del último De La Rúa anunciando lo lindo que era “dar buenas noticias” (un blindaje financiero de plomo para una economía colapsando), declarando que esperaba que se produjera un milagro “pero el milagro no llega”, o aún siendo rescatado por el oso Arturo delante de su imitador y Tinelli, nos corrió frío por la espalda mirando al Presidente vender lamparitas LED. Apenas días después oficializó el salvataje del FMI. Más allá de las políticas y algunos rostros repetidos, las circunstancias, el país, y otra multitud de factores algo diferentes, definitivamente hay un rasgo que comparten ambos Presidentes: su inutilidad.

Un inútil es alguien no apto para ejercer un determinado rol o función. Desde la mirada común, es alguien que no puede utilizar la inteligencia en forma práctica cuando las circunstancias lo demandan; por carecer de ésta o por su imposibilidad de aplicarla. En ámbitos científicos y académicos aún se debate sobre el concepto de “inteligencia”; el advenimiento de la Inteligencia Artificial reedita la discusión.

Sin embargo cualquier experto estará de acuerdo en asociar la inteligencia humana con la capacidad de plantear y resolver problemas. YouTube (cuestionable ágora moderna) rebalsa de videos con pruebas de inteligencia animal, a partir de acciones o experimentos en las que ciertos animales (cuervos, pulpos, cetáceos, elefantes y desde ya simios) obtienen logros con técnicas que desarrollan específicamente para resolver problemas inéditos, haciendo a un lado conductas instintivas. En otras palabras, se vuelven inteligentes por necesidad. Por supuesto, también abundan los videos de seres humanos haciendo estupideces, generándose problemas a sí mismos en las situaciones más improbables. Pero dejemos aquí al ex Presidente y enfoquémonos en el actual, posiblemente un caso más grave.

Nacer en cuna de oro tiene innumerables ventajas. Desde el minuto cero las cosas suceden mágicamente. Las puertas se abren solas, la vida es increíblemente fácil. La comida está lista a cualquier hora, las cosas deseadas aparecen con solo pronunciarlas. Un ejército de personas trabaja en las sombras para que esto sea así, en cada rubro y lugar por donde se deambule (aún más si se es un varón privilegiado). Básicamente alguien más se encarga de resolver – es decir pensar, estimar, proyectar, acopiar, ejecutar y así podríamos seguir- desde la más simple tarea doméstica hasta la más compleja decisión financiera.

¿A alguien le sorprendería saber que el Presidente jamás cambió una lamparita, LED o no LED? Allí, el verdadero esfuerzo no existe. Ni físico ni intelectual. Para comer, claro, aún hay que sostener el tenedor y abrir la boca; para ir al colegio hay que levantarse de la cama. Pero no mucho más. En este marco – como en cualquier otro- es muy probable que algunas facultades innatas se desarrollen, y otras se estanquen. La inteligencia (o su aplicación) puede caer en el último grupo.


Un signo indiscutido de inteligencia es el habla. Y aquí tropezamos con la reveladora dicción presidencial. ¿Notó alguien que, en estos momentos de crisis (y a pesar de las horas extra que sin dudas hace la fonoaudióloga), el Presidente se refugia nuevamente en un exagerado acento cheto? Querrá, inconscientemente, retornar a sus tiempos más fáciles, cuando no existían los problemas y por lo tanto, nada que resolver? Lamentablemente es, incluso, un acento cheto viejo. Ni las Pili-Milis ni los Tinchos adolescentes de hoy hablan así…aún desde un country, han aprendido que la papa en la boca no garpa en las redes o los mensajes de Whatsapp.



*-Franco & Mauricio Macri-*



El Presidente tampoco parece dominar el lenguaje técnico de su profesión. Soy arquitecto y jamás le escuché decir a un ingeniero que “se te puede caer un pedazo de repostería”, refiriéndose un desprendimiento de mampostería. O inventar impunemente palabras sobre el pucho como “atractividades”. Pero es de presumir que la universidad privada a la que asistió el ingenieri pudo perfectamente haber soslayado esas pifias; a fin de cuentas, tenía que cuidar a los patrocinadores. (Nota al pie: de existir una meritocracia – espantoso y falaz concepto-, solo podría darse en espacios tales como la universidad pública). Lo antedicho es pura especulación; aquí no hay un estudio científico sobre el coeficiente intelectual presidencial, si bien es bastante evidente que en funciones de estadista, la camiseta le queda enorme.


A mí, sin embargo, me preocupan más esas otras capacidades que sí desarrolló. Y de las cuales sobran pruebas y acciones concretas en su gobierno. Su sentido de pertenencia a una clase superior con –pretendido- derecho a todo, que se traduce en un desprecio instintivo hacia cualquiera que esté al otro lado de ese cerco invisible, incluso su electorado clasemediero. O la especial capacidad de construcción de sociedades con fines inexpresables, sea evadir, contrabandear, escuchar ilegalmente o armar negociados, echando mano a lo que sea; coimas, personas, o instituciones. También la particular habilidad de asociarse con tres o cuatro pares (leer secuaces) para acaparar riqueza y oportunidades. Ese insaciable afán de poder y su melliza, la pérdida de todo escrúpulo y humanidad. Comunicarse dentro de ese mundo es más sencillo: hacia los de adentro, apenas bastan miradas. Hacia afuera, solo hace falta recitar frases hechas -agudizando el prejuicio- y mentiras marketineras pensadas por otro cráneo. Todo un progreso evolutivo.



*-Macri-Bono-*



#Sobre el Autor: R.P.Browne es arquitecto y artista residente en Dublín. Actualmente publica “Secundario de Varones” – relatos breves en formato serial – desde su blog. La serie describe, en tono satírico, el devenir de personajes de la elite- como los del actual Gabinete Nacional- en su etapa de formación adolescente.



*-SE CAE EL REGIMEN (EDITORIAL DEL 13/06/2018) X SANTIAGO CUNEO-*









mayo 27, 2018

La Guerra del Fracking x Pino Solanas (Película Completa, Ficha, Sinopsis, Trailer)

"La Guerra del Fracking" es el séptimo largo documental de Pino Solanas sobre la Argentina contemporánea. Como los anteriores Tierra Sublevada -Oro Impuro y Oro Negro- continúa la búsqueda de un cine-ensayo - de fusión de géneros- donde se alternan crónicas y recreaciones con historias de sus protagonistas: trabajadores, ingenieros, pobladores.

A través de un viaje hacia el yacimiento Vaca Muerta, en Neuquén, con el especialista Félix Herrero y la investigadora Maristella Svampa, se recogen testimonios sobre los efectos contaminantes del nuevo proceso de explotación de petróleo y gas no convencional....


*-Trailer-*


#País: Argentina
#Año: 2013
#Género: Documental
#Duración: 88 min.
#Idioma(s): Español
#Productora: cinesur
#Dirección: Fernando Solanas
#Producción: Fernando Solanas
#Guión: Fernando Solanas
#Música: Mauro Lázaro
#Sonido: Santiago Rodriguez
#Fotografía: Pino Solanas, Nicolas Sulcic
#Montaje: Fernando Solanas, Alberto Ponce, Sebastián Agulló, Nicolás Sulcic, Juan Pablo Olsson
#Efectos especiales: Sebastián Lábaque, Guillermo Llull
#Color: Nahuel Srnec


*-Película Completa-*









mayo 11, 2018

"A los pueblos muchas veces les hablan de democracia los mismos que la están negando en su propio suelo...."(FC)


*-La Mona Jiménez/La Mona y el Hombre (Córdoba, Argentina, SurAmérica, 1998)-*



*-Argentina/Mayo 2018-*




*-Tito y La Liga/Buenos Aires, Argentina, SurAmérica-*







*-Mayo 2018*



mayo 10, 2018

ES POR ABAJO....


Leandro Mora Alfonsin
@lmoraalfonsin

Fuente:http://panamarevista.com/es-por-abajo/



13 de julio de 2014. Final del mundo. Argentina enfrenta a Alemania. Un país expectante. Minuto 112. Toni Kross le daba un pase a Schurrle. Gago miraba cuando el último se la devolvía al primero. No presionó a Kross ni marcó a Schurrle, quien aprovecho la distracción del cinco albiceleste para escaparse en un pique fresco, recibir, correr, superar a Zabaleta y al hasta ese momento 99,9% de las veces infalible Mascherano. Luego pudo centrar perfecto al pecho de Goetze, quien dominó y definió. Fin de un sueño. A la restricción externa económica que ya asomaba desde 2011 se le sumaba una restricción en finales futbolísticas que hasta hoy perdura.


16 de diciembre de 2015. Prat Gay anuncia que se levanta el cepo. La medida, símbolo de la sintonía fina prometida a fines de 2011 que no fue, se despidió con casi USD 28.000 MM de déficit de cuenta corriente cambiaria entre 2013 y 2015, un mercado de cambios paralelo y remisiones de divisas contenidas. La salida del cepo llevo al dólar a un nuevo piso, en torno a los $13,50 y el posterior acuerdo con el grueso de los holdouts (buitres y no buitres) permitió el inicio de un proceso de “vuelta a los mundo”. Entre 2016 y el primer trimestre de 2018, el sector público nacional asumió compromisos en moneda extranjera por cerca de USD 115.000 MM. El mundo nos da la bienvenida prestándonos a tasas competitivas y el bajo nivel de apalancamiento permite financiar la estrategia económica del gobierno, basada en un fuerte plan anti-inflacionario, el ajuste de tarifas públicas y un plan de reducción del déficit fiscal que incluye el sacrificio de percepción de algunos impuestos (retenciones a ciertos productos agroindustriales y minería).

28 de diciembre de 2017. En conferencia de prensa, Peña, Sturzenegger y Dujovne anuncian que se modifican las metas de inflación, pasando de un 12% de imposible cumplimiento a un 15% de irreal cumplimiento para 2018. El BCRA relaja en consecuencia su política monetaria. El mercado responde dolarizando carteras y llevando el tipo de cambio a un nuevo piso en torno a los $20,5. Esta depreciación y una nueva tanda de ajustes de tarifas afectan el ritmo de desinflación, principal objetivo económico del gobierno, que en marzo alcanza 2,3%. Semanas después, un alza de las tasas internacionales y la depreciación consecuente de monedas emergentes desata turbulencias que recortan el campo de acción; los inversores comienzan a migrar a activos “más seguros”, se desarman en títulos argentinos, lo que hace asomar la cabeza al riesgo país y pone presión tanto sobre el tipo de cambio (que va buscando un nuevo piso en torno a $23) como sobre nuestra capacidad de acceso a dólares y el cumplimiento de los objetivos desinflacionarios. Para imprimir confianza afuera, se recurre al FMI. El mundo nos recuerda que más allá de las cálidas bienvenidas, el financiamiento externo no solo tiene el riesgo de la carga de los pagos, sino de las condiciones de oferta, que pueden ser cambiantes. Una alta dependencia de financiamiento externo para tu estrategia económica te expone a menor capacidad para amortiguar shocks. Afuera empieza a llover, pero las goteras del living son problemas de nuestra losa.





¿Qué hubiese pasado si Gago presionaba o mantenía su marca en lugar de mirar? ¿Qué hubiese pasado si en el casi minuto 97 Palacio definía por abajo? ¿Y si Messi? ¿Y si Higuain? ¿Y si el línea? Probablemente seriamos más felices. Probablemente no. Ejercitar ucronías suele implicar esperar que las mismas nos devuelvan el mejor escenario posible ¿Cómo hubiese funcionado una política de tasas reales positivas y sintonía fina en lugar de cepo en el último gobierno kirchnerista? ¿Hubiese habido mejor capacidad de respuesta a un ajuste de tasas internacionales si no se anunciaba un cambio de metas en diciembre de 2017? ¿Se subestimó la restricción externa como condición para entender el momento macroeconómico argentino al asumir? Todas estas preguntas cuentan con la injusticia de tener leído el diario del lunes. Sobre ellas no conviene detenerse pero si sobre su base intentar apreciar donde estamos parados y que escenarios pueden pensarse en adelante. Analizar implica marcar y anticipar alternativas. Y no solo mirar, como supo hacer Gago con Schurrle en una final del mundo.



La restricción herencia


Así como es exagerado decir que toda política “difícil” llevada adelante por el actual gobierno y sus efectos es consecuencia de la mentada pesada herencia recibida, es justo establecer que las condiciones macroeconómicas iniciales para cualquier candidato que asumiera en diciembre de 2015 no solo no eran ideales, sino que estaban (y siguen estando) condicionadas por el viejo fantasma de la restricción externa, que asomaba como condición de entorno a la economía argentina ya en pleno descorche kirchnerista tras el 54%.

La restricción externa es la menor capacidad que tiene una economía para generar las divisas (dólares) necesarias para afrontar sus necesidades de importaciones para el consumo, la inversión, la remisión, el pago de deuda y el atesoramiento. Cuando las necesidades de divisas crecen y las fuentes de las mismas no lo hacen en la misma cuantía, afloran presiones sobre el tipo de cambio, su correlato sobre precios y costos, estancamiento o caída de la inversión, congelamiento de la creación de empleo y, en definitiva, la ralentización del crecimiento económico. No puede decirse que este sea un fenómeno nuevo, ya que la historia argentina se caracteriza por episodios recurrentes de restricción externa. Pero el vigente período iniciado en 2011/12, tras romper records históricos de producción y crecimiento, deja un sabor en el paladar a oportunidad perdida difícil de tapar con el gusto a latex de globos de colores.

Básicamente, hay dos canales a través de los cuales un país (que no imprime dólares) puede hacerse con divisas: sus exportaciones y el financiamiento en moneda extranjera.


Si observamos el desempeño de las exportaciones argentinas en los últimos años, vemos un aspecto claro de estas restricciones. Si bien en 2017 se quebraron 6 años consecutivos de caídas y el 2018 arrancó con exportaciones crecientes, las ventas argentinas al mundo son un 29,6% menos que en 2011, cuando alcanzaron un pico de casi USD 83.000 MM. Este devenir está íntimamente relacionado con el impacto que la grave crisis que Brasil arrastró el último lustro tuvo sobre nuestro país. El país vecino es el principal destino de nuestras exportaciones, sobre todo las industriales que implican mayor tecnología y agregación de valor; la menor actividad y caída de consumo brasileñas se tradujeron en menor demanda de manufacturas argentinas. La incipiente recuperación mostrada por Brasil ya empezó a impactar positivamente en nuestras exportaciones, pero queda un largo trecho que recorrer. No obstante, la relación con el líder regional no se basa solamente en una sociedad comercial, sino también en una competencia; la depreciación del real abarata los productos brasileños que compiten con los argentinos en el resto del mundo sumando presión al frente comercial. Es por esto que un esquema de tipo de cambio flotante como el actual, ante depreciaciones del real, el peso acompaña. Y esto, luego, impacta en la inflación, apreciando el tipo de cambio real y alimentando así nuevas presiones de los sectores exportadores para ganar competitividad precio frente al dólar. Un loop que parecía controlado hasta estas últimas turbulencias.

Del otro lado está el financiamiento externo, el cual ahora empieza a encarecerse tanto por el aumento de la tasa internacional como el spread de riesgo que Argentina muestra. Tomar deuda no es algo necesariamente malo; la clave es cómo se canalizan esos fondos. La toma de deuda para obras públicas estratégicas que mejoren la competitividad estructural del país (energía, vialidad, ferrocarril, hidrovía) es algo deseable porque mejora las condiciones de exportación y, por ende, de generación genuina de divisas. Pero el país necesita dólares para funcionar, unos USD 45.000 MM corrientes por año donde el impacto de servicios como turismo, déficit energético y formación de activos externos del sector privado (a.k.a “fuga”). El déficit de cuenta corriente se ha profundizado llegando a 4,5% del PBI. La respuesta ensayada por el gobierno kirchnerista a este problema, ya vigente en 2011, fue el trazo grueso del cepo, cuando había un gran margen de maniobra para intentar otras alternativas que mixturen financiamiento externo y una política de tasas locales reales positivas. El resultado fue el peor, como se resumió en la introducción de esta nota. Por su parte, el gobierno de Cambiemos financia este déficit con financiamiento externo. Y estos necesarios dólares hoy son más caros. En la búsqueda de mejorar la confianza es que entra en escena el acercamiento al FMI. Pero para entrar en este punto, conviene posar la lupa sobre los últimos meses.





Nubes, lluvias y goteras


En el último período entre mundiales se llegó a dos finales de Copa América, ambas perdidas ante Chile. Llegar a tres finales en menos de cuatro años es un lujo que solo te podés dar si contás con un equipo rico en cualidades. Perder una final es parte de lo posible. Sin embargo, la falta de criterio para ordenar prioridades y una crisis institucional gravísima en el seno de la AFA nos condujo a una situación delicada en vistas a la clasificación mundialista que logramos a último momento. Es paradójico que una selección finalista tres veces cambie tres técnicos en tres años y no se termine de consolidar un equipo con impronta definida. No importa que tan fuertes sean los rivales si nosotros nos jugamos en contra. Afuera puede parar de llover pero, si adentro nos llenamos de goteras estructurales, no alcanzan los baldes para dar solución al problema. Esto también aplica a nuestros últimos meses de gestión económica.

Christine Lagarde, entre cenas con Dujovne y llamadas a deshoras, ha caracterizado recientemente la existencia de “nubarrones” en el panorama económico mundial; la combinación de altos niveles de deuda, vulnerabilidad financiera ante cambios bruscos del mercado y las amenazas a la cooperación internacional que la incipiente “guerra comercial” entre China y Estados Unidos propone, dibujan un cuadro diferente al de la última década post crisis 2009. Un escenario en que la tasa de interés internacional tiende a elevarse, como pudo verificarse en los bonos del tesoro norteamericano a 10 años. Es decir, se encarece el financiamiento en dólares y, a la vez, los inversionistas se desprenden de activos de países emergentes, migrando hacia activos de “mayor calidad”. Atentos a esto, en los mercados de países emergentes como Brasil, Rusia o México se han verificado depreciaciones en el tipo de cambio estos días ¿Cómo respondió Argentina?

Lo cierto es que Argentina dio una respuesta tartamuda. Entrampada en sus objetivos de política económica, las señales que se dieron en las últimas semanas fueron confusas y agravaron la situación. Post 28 de diciembre de 2017, el relajamiento de la política monetaria, la depreciación del dólar e incrementos tarifarios dieron marco al más notorio traspié de la estrategia antiinflacionaria del gobierno, plasmado en el 2,3% de incremento mostrado por el IPC de marzo. A esto se sumó la entrada en vigencia del impuesto a la renta financiera, que vuelve menos atractivo el rendimiento de LEBACs. Ante este escenario y el deterioro de las condiciones internacionales, con la mirada puesta en contener la suba generalizada de precios, el BCRA primero indicó la posibilidad de endurecer la política de tasas en caso de que no mengüe la inflación. Y en la misma línea de cuidar que no se escapen los precios, operó en la contención del tipo de cambio a través de intervenciones vendiendo reservas. En una semana se sacrificaron casi USD 8000 MM de reservas para contener el precio del dólar en lo que fue una fuertísima pulseada contra el mercado, que compraba todo lo que se ponía sobre la mesa. Luego se subió la tasa de política monetaria a 33,25%, en vistas de dar señales de que a la autoridad monetaria no le tiembla el pulso si observa sobrerreacciones del mercado y todo un mensaje de independencia dirigido a la jefatura de gabinete. Una pulseada contra dos brazos.


Sin embargo, el comportamiento del mercado no fue de mesura ante el endurecimiento de tasas. Por el contrario, mostró que seguía dispuesto a comprar cuanto dólar se ofreciese ¿Por qué esa persistencia? Porque el utilizar reservas para contener el tipo de cambio mientras se consolida un contexto internacional desventajoso donde los demás países deprecian su moneda, da la señal de que en algún momento ese ajuste de precio se tiene que dar. Es decir, existe un factor externo que le hace percibir al mercado que un dólar a $21 o a $21,5 sigue siendo barato. En términos de acción y reacción; si el mercado espera que el tipo de cambio se mueva para acompañar la depreciación de Brasil, entonces va a comprar todos los dólares que pueda a $21 para tener ganancias de corto plazo. Si bien los industriales pueden parecer “llorones” a los ojos del gobierno, los agentes del mercado se mostraron poco leales a la hora de echar una mano.

Es así como el BCRA se vio obligado a subir aún más la tasa, llevándola a un 40% y a dejar libre el dólar hasta cierto techo que parece acomodarse en $23. Un ajuste cambiario más profundo sería nocivo para los objetivos de controlar la inflación, cuya meta del 15% ya pasó de ser engañosa a un imposible completo.

En un marco donde toda acción tiene un potencial impacto negativo: soltar al dólar impacta en inflación, frenarlo con reservas resta confianza y no es sostenible y subir la tasa endurece financiamiento local y enfría recuperación; el gobierno conoció los límites de su estrategia económica. Abrirse al mundo no está exento de riesgos y contradicciones. Es difícil que un proceso de desinflación no tenga algo de apreciación cambiaria; por ende, ajustar el tipo de cambio para acompañar el shock externo hace retroceder casilleros e impacta en la confianza de los agentes. Nuevamente, las goteras son bien nuestras.


Esta merma en la confianza pudo observarse en la caída de títulos y acciones locales tanto en el Merval como en la bolsa de Nueva York. El riesgo de este desarme de posiciones de los inversores es que se alimente un círculo vicioso de pérdida de confianza. Y es ahí que entra en juego el acercamiento al FMI. Más allá de que tomar dinero del fondo es una contingencia ante los shocks explicados, el optar por esta cercanía cuando era rechazada de plano hasta hace un mes y medio atrás se vincula con el mensaje que se quiere dar afuera. Se confía en que si el FMI te presta a una tasa más baja que el mercado, la señal que se lee permite que no se siga calentando el riesgo país. Pasando en limpio, volvemos al FMI por condiciones exógenas y necesidad de dólares para financiar el déficit externo. En qué medida tanto la política de tasas como el acercamiento al Fondo impactarán sobre la confianza del “personalista” mercado se podrá observar el 14 de mayo, cuando deban renovarse las suscripciones de casi la mitad de las LEBAC en circulación.





No obstante este racconto y análisis, pueden empezar a apreciarse los impactos que estas semanas rápidas y furiosas dejarán en el camino. Por un lado, el aumento de costos que implica un nuevo piso en el valor del dólar va a trasladarse a precios, volviendo cada vez más rígido el proceso de desinflación. En virtud de lo observable, cerrar 2018 con una inflación en torno al 24% ya califica como “meta deseable”. Por otro lado, de mantener un alto nivel de tasas, nos encontraremos con condiciones más rígidas para el financiamiento, lo que puede afectar a la inversión, sobre todo en PyMEs y sectores mercado internistas. A los ya anunciados recortes en obra pública para acelerar el ritmo de las metas fiscales, habrá que ver qué condiciones señalará el FMI a cambio de su apoyo monetario. Cobran tamaño en el horizonte nuevamente la reforma laboral y un esquema aún más acelerado de apertura comercial.

Si bien no hay condiciones para hablar de crisis hoy, dado el nivel de reservas y condiciones financieras; sin dudas el escenario de estas semanas muestra los límites de la estrategia económica del gobierno, que puede llegar a la búsqueda electoral de su segundo mandato con menos capital de confianza en mercados y votantes. Es este sentido ¿Hasta dónde se rompe “el contrato” con el votante de cambiemos tras anunciar recorte de $ 30.000 millones en obra pública? ¿Cuánto más ajuste puede pedir el FMI como condicionamiento de su apoyo financiero?

Los sacudones de hoy se suman a los problemas estructurales que se vienen arrastrando. Encontrar un camino estable que mitigue los shocks es en parte repensar las prioridades y estímulos que se dan en una economía cada vez más rígida y sobre-exigida. Hoy podemos recibir financiamiento barato del FMI y calmar la corrida, pero de nada sirve si no atendemos la base de nuestros problemas. Es el mismo camino que recorre el equipo de fútbol nacional, que a 36 días del mundial aun no muestra certezas sobre el equipo a presentar más que el brillo de su estrella. Sin embargo, a corto plazo, siempre se puede ganar. Tal vez el problema es que después de Messi, no parece haber en el futuro nada más. En el fútbol y en la economía lo que necesitamos es resolver lo estructural. Es por abajo, Palacio.








*-Ratos de Porao - Crucificados pelo Sistema (1984/Brazil/Suramérica)-*





abril 06, 2018

¡No a la prisión de Lula! ¡Ninguna tregua o conciliación con los golpistas y sus ataques!

06/04/2018

Reproducimos a continuación la declaración del Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MRT) de Brasil, ante la orden de prisión para Lula y la política del PT frente al ataque de la derecha....




La prisión de Lula decretada por el juez Sérgio Moro es un nuevo acto, de grandes proporciones, del golpe institucional orquestado por los medios golpistas, el autoritarismo judicial y por gran parte de la derecha más reaccionaria del país.

Esta alianza nefasta contó con el apoyo de sectores de las Fuerzas Armadas que llegaron a lanzar amenazas graves de intervención si Lula no iba a prisión. A su vez tienen en los movimientos MBL y Vem pra Rua a los agentes de articulación en las redes sociales y que intentan ser el factor de movilización en las calles, ya que son las dos plataformas que organizan las marchas de la derecha.

Esta alianza es la que también habilitó la reaccionaria aventura de tirotear la caravana de Lula la semana pasada. Es este clima reaccionario, forjado por el golpe, el que dio lugar también al brutal asesinato de Marielle Franco en Río de Janeiro.

El discurso utilizado por esa alianza, centrado en la lucha contra la corrupción, es del peor de los cinismos. Los ejemplos son múltiples, pero cualquier trabajador entiende la arbitrariedad y selectividad política del partido judicial al ver impune al presidente golpista Temer, a Aécio Neves (excandidato presidencial por la derecha del PSDB) o Renán Calheiros (presidente de Senado, del partido de Temer), todos salvados de ser removidos de sus cargos e ir a prisión por la Corte Suprema. Lo mismo ocurrió con tantos otros casos.

De hecho, toda la operación judicial y política está orquestada por el imperialismo estadounidense, donde se entrenó el juez Sérgio Moro, y que tiene poderosos intereses detrás del caso Lava Jato. Se trata de una operación similar a la que llevan adelante en otros países por el mundo.

Esta nueva medida de la prisión para Lula tiene el objetivo de dar un salto en los poderes que ya acumula el partido judicial e impedir que la población vote a quien quiera, incluso a Lula, si así lo desea.

Los golpistas quieren eliminar a Lula de la carrera presidencial porque quieren elecciones donde el resultado pueda favorecer más fácilmente que el presidente electo en octubre sea un defensor directo de los planes de ataque, más aún de lo que Temer ya venía haciendo, y mucho más de lo que el PT podría hacer en un próximo gobierno, o como lo hizo durante los gobiernos de Lula y Dilma.

Desde el Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MRT) siempre fuimos críticos del Partido de Trabajadores (PT), partido por el que nunca llamamos a votar ni al que apoyamos políticamente. Siempre hemos denunciado que desde nuestro punto de vista fue el propio PT el que abrió el espacio para el golpe con su política de conciliación de clases, aplicando ataques, asimilando métodos de la corrupción y paralizando al movimiento de masas, boicoteando la lucha de clases. En ese sentido, es responsable también por la situación que Brasil vive hoy. Una situación de pérdida de derechos económicos, laborales, políticos y sociales. Por eso, siempre exigimos a la CUT y a la CTB (las dos principales centrales sindicales dirigidas por el PT e el PCdoB) que rompan con la parálisis. Pero tanto Lula, como la dirección del PT y del PCdoB controlan estas centrales sin proponer ninguna perspectiva de lucha efectiva. Así fue que primero pasó el golpe institucional contra Dilma, luego pasaron cada uno de los ataques del gobierno golpista y ahora Lula está a punto de ser encarcelado.

Sin embargo, nunca dejamos de pelear en la primera línea contra los golpistas y sus ataques. Para nosotros, se trata de un principio elemental y sigue siendo una tarea crucial, y aún más urgente.




Al mismo tiempo, estar en la primera línea de manera consecuente sólo puede significar un enorme combate contra aquellas direcciones oficiales del movimiento de masas, pues siempre bloquean las perspectivas de lucha de clases y apuestan a las negociaciones palaciegas, como lo hicieron hasta ahora. Hasta último momento apostaron a las negociaciones y sembraron ilusiones en la justicia, y así es como llegamos a esta situación límite de que Lula termine preso en las próximas horas.

¡Basta de tregua y conciliación! Paralicemos el país para impedir la detención de Lula y derrotar los planes de los golpistas

Este 6 de abril debe ser el comienzo de la reversión urgente de esa parálisis. Hay que acabar con los "arreglos" y las negociaciones frente a la arbitrariedad judicial que termina garantizando la continuidad del golpe. Necesitamos una respuesta de la clase trabajadora y de la juventud para parar e incendiar el país e impedir los planes de Moro, de la corporación mediática O Globo, de la Corte Suprema (STF), y de la cúpula del Ejército. No permitamos que avancen ni un milímetro más en la continuidad de esta golpe, avancemos nosotros para revertir cada uno de los ataques que vinieron llevando adelante, desde la reforma laboral, el congelamiento del presupuesto en salud y educación, y las privatizaciones.

Es urgente que se organice una resistencia de masas desde cada lugar de trabajo y estudio para incendiar el país y no permitir la detención de Lula. Incluso después de la orden de prisión, el PT y Lula todavía dan señales de conciliación, de que podría entregarse, y de expectativa en la justicia, a pesar de que llamaron a algunas acciones. A pesar de ser tardías, cada acción combativa debe ser apoyada activamente, y deben ser tan solo el comienzo de un proceso de radicalización más profunda, que necesariamente debe contar con la entrada en escena de los poderosos batallones de la clase trabajadora que dirigen la CUT y la CTB.

No es el momento de una vigilia pacífica en San Bernardo, como si fuera un acto de despedida. Mucho menos es el momento de anunciar, como lo hace la CUT, la organización de un ’recibimiento’ a Lula en Curitiba.

Esto sería el punto culmine de su política conciliadora, y es una muestra más de que lo que necesitamos es tomar en nuestras manos la lucha democrática para que Lula no sea encarcelado y salir a las calles masivamente, a pesar de la vacilación y parálisis de estas direcciones.

Pondremos toda nuestra energía para que se desarrollen grandes acciones de la clase obrera, participando activamente en cada una de las acciones que expresen esa resistencia activa al avance del golpe y contra la prisión de Lula. Si la CUT y las organizaciones de masas cambian su orientación en San Bernardo del Campo para impedir la detención, estaremos a disposición para dar este combate.

Al mismo tiempo que participaremos con todas nuestras fuerzas de los actos que sean combativos, no vamos a apoyar la línea petista de llamar actos bajo el lema "Lula es inocente" (como hizo el Frente Brasil Popular en San Pablo) o que exalten la figura de Lula y del PT. Actos así son parte descarada de la estrategia meramente electoral del PT, y no sirven de hecho para la movilización que el país necesita contra el avance autoritario en curso. Es el momento de acciones comunes entre todas las organizaciones obreras y populares alrededor de objetivos claros de combate contra la prisión de Lula, en defensa del derecho del pueblo a decidir a quién votar, y contra los golpistas y sus ataques. Sólo así podremos crear una fuerza capaz de responder a la altura de la ofensiva golpista.

Es necesario que las centrales sindicales, en especial la mayor del país, la CUT, elaboren un plan hacia una paralización nacional, empezando por los batallones centrales de la CUT, como los metalúrgicos, petroleros, bancarios y profesores. Organicemos asambleas en cada lugar de trabajo para que los trabajadores puedan ser sujetos activos en el impedimento de la prisión para Lula y que con esa fuerza podamos avanzar en derribar cada ataque implementado por los golpistas, imponiendo una Asamblea Constituyente Libre y Soberana que revoque cada ataque de Temer y de los gobiernos anteriores y permita debatir cada problema social, político y económico del país. Desde el MRT luchamos por una Asamblea Constituyente en la perspectiva de erigir un gobierno obrero de ruptura con el capitalismo basado en los organismos de democracia directa de las masas.


Esta nueva medida de la prisión para Lula tiene el objetivo de dar un salto en los poderes que ya acumula el partido judicial e impedir que la población vote a quien quiera, incluso a Lula, si así lo desea.

Los golpistas quieren eliminar a Lula de la carrera presidencial porque quieren elecciones donde el resultado pueda favorecer más fácilmente que el presidente electo en octubre sea un defensor directo de los planes de ataque, más aún de lo que Temer ya venía haciendo, y mucho más de lo que el PT podría hacer en un próximo gobierno, o como lo hizo durante los gobiernos de Lula y Dilma.

Desde el Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MRT) siempre fuimos críticos del Partido de Trabajadores (PT), partido por el que nunca llamamos a votar ni al que apoyamos políticamente. Siempre hemos denunciado que desde nuestro punto de vista fue el propio PT el que abrió el espacio para el golpe con su política de conciliación de clases, aplicando ataques, asimilando métodos de la corrupción y paralizando al movimiento de masas, boicoteando la lucha de clases. En ese sentido, es responsable también por la situación que Brasil vive hoy. Una situación de pérdida de derechos económicos, laborales, políticos y sociales. Por eso, siempre exigimos a la CUT y a la CTB (las dos principales centrales sindicales dirigidas por el PT e el PCdoB) que rompan con la parálisis. Pero tanto Lula, como la dirección del PT y del PCdoB controlan estas centrales sin proponer ninguna perspectiva de lucha efectiva. Así fue que primero pasó el golpe institucional contra Dilma, luego pasaron cada uno de los ataques del gobierno golpista y ahora Lula está a punto de ser encarcelado.


Sin embargo, nunca dejamos de pelear en la primera línea contra los golpistas y sus ataques. Para nosotros, se trata de un principio elemental y sigue siendo una tarea crucial, y aún más urgente.


Fuente:http://www.laizquierdadiario.com/No-a-la-prision-de-Lula-Ninguna-tregua-o-conciliacion-con-los-golpistas-y-sus-ataques